Me acuero de ti muchas veces en el día, pienso que estarás bien y que eres muy valiente al ir a buscar un futuro, unas experiencias, el conocimiento de otro gente, de otros paisajes, de otras vivencias lejos de tu hogar y de los tuyos.
Estás en mi cabeza y en mi corazón, rodeandote de cariño y queriendote dar protección y no pudiendo hacerlo.
Sé que donde quiera que vayas, vas a ser querido. Tu bondad y tu nobleza son tus señas de identidad, lo llevas de herencia en tu sangre. Sin embargo me da miedo que eso mismo te haga vulnerable ante personas que busquen su beneficio, cualquiera que sea, y a costa de los demás.
Disfruta, pásalo bien, trabaja y aprende porque esta etapa de tu vida no volverá, serán otras cosas pero no ésta. Que esta experiencia te ayude a madurar a seguir creciendo internamente. Pienso que para eso debes mantenerte sereno, con tu estima alta, en su sitio, porque pocas personas son tas bellas por dentro y tan generosas como tú.
Cuidate de ti mismo como cuidarias a la persona más querida en el mundo para ti . Procúrale cosos buenas a tu alma y tu cuerpo, que eso también hará bien a los demás y en nada perjudicarás a nadie. Recuerda que en una ocasión te dije que también debemos poner los límites, a nosotros mismos y a los demás, eso nos permite decidir, discriminar entre lo que queremos para nosotros y lo que nó y por tanto ejercer nuestro derecho como personas y seres humanos, a ser libres y tener compromiso con nuestra vida que es lo primero que nos ha sido encomendado.
Te quiero, te queremos mucho.